“Leen se puso en contacto conmigo en 2014 a través de LinkedIn para preguntarme si conocía a algún buen comprador. Conozco a Leen de nuestro pasado común en Paardekooper Verpakkingen. En aquel momento trabajaba en otra empresa, fuera del sector del embalaje, pero pronto descubrí que echaba de menos su mundo dinámico. Así que así fue: me convertí en el nuevo comprador”.
“Esto fue en la época de ITH Complast”, continúa Steven. “La empresa estaba entonces en Andelst, más tarde se trasladó a Zwijndrecht y, finalmente, en 2019 nos mudamos a Oud-Beijerland. Volví al lugar donde, unos 30 años antes, comencé mi carrera en el sector del embalaje como comprador”.
Lograr el mejor acuerdo
En 2012, Steven hizo una incursión temporal en un sector totalmente distinto y en una entidad semipública. ¡Un mundo de diferencia! Algo así como el ajedrez frente al squash, y lo mismo se aplica a las compras. En el mundo del embalaje, esto no es solo un proceso administrativo, sino también un deporte.
Steven: “Creo que por eso llevo tanto tiempo en esto. ¡Cerrar el trato en las mejores condiciones en beneficio nuestro y de nuestros clientes! Me parece un reto magnífico. Los precios de las materias primas fluctúan, por lo que la sincronización y la agilidad son esenciales”.
“Los precios de las materias primas fluctúan, por lo que la sincronización y la agilidad son esenciales”.
- Steven Barneveld -
Construir relaciones
Según Steven, un buen acuerdo no consiste solo en el precio más bajo, sino también en la calidad, la gestión de existencias, los plazos de entrega y la inteligencia logística. Una buena red de contactos es indispensable. “Eso es también lo que me gusta de mi profesión: entablar verdaderas relaciones con los proveedores. Soy partidario de las relaciones a largo plazo. De estar ahí el uno para el otro en los momentos difíciles. Ese aspecto humano, el negociar basándose en el respeto mutuo y la visión, es algo que he valorado enormemente a lo largo de estos últimos 30 años”.
Compras estratégicas
Steven aún recuerda los primeros años de Packit: “Trabajábamos con un equipo pequeño de unas doce personas. Era la época en la que todo el mundo hacía un poco de todo. El enfoque se centraba principalmente en la operativa. Desde el crecimiento de Packit, hemos pasado a una forma de trabajar más estratégica. Estos avances propiciaron la ampliación del equipo de compras. Mientras que antes yo era responsable de todas las compras, ahora trabajo más por proyectos. Un papel que me va muy bien y en el que mi larga experiencia resulta muy útil. Además, el trabajo por proyectos aporta la estructura necesaria para aumentar nuestra eficacia. Seguimos siendo un grupo relativamente pequeño, pero nuestra capacidad de acción es enorme. En esto, el buen ambiente de trabajo también desempeña un papel fundamental. Como compañeros nos llevamos muy bien y sabemos exactamente qué esperar los unos de los otros. Los resultados se logran con una estrategia clara y el espíritu de equipo adecuado”.